

Barrera Fotoeléctrica SPTLINE (100m, Doble Haz IR)
Detección infrarroja de doble haz para perímetros que no admiten falsas alarmas
Sobre este producto
La Barrera Fotoeléctrica SPTLINE es un sensor de infrarrojo de doble haz diseñado para proteger el perímetro de un predio: cercas, ventanas, puertas, accesos vehiculares y zonas abiertas donde una cerca eléctrica o un contacto magnético no son suficientes. Su principio de funcionamiento es simple y robusto: dos haces infrarrojos viajan entre el emisor y el receptor, y la interrupción simultánea de ambos dispara la señal de alarma a través de un relé. Esa doble condición es lo que separa a una barrera confiable de una que genera falsas alarmas por hojas, insectos o sombras pasajeras.
El diseño incorpora chips de CPU orientados a resistir interferencia de radiofrecuencia y electromagnética (RFI/EMI), algo relevante en instalaciones cercanas a líneas eléctricas, motores o equipos de transmisión. A esto se suma un sistema de diagnóstico que bloquea fallos de forma adaptativa al entorno, pensado para sostener la operación bajo condiciones ambientales variables sin intervención constante del instalador.
Una de las características más prácticas para proyectos residenciales y comerciales es el ajuste del tiempo de respuesta del haz, que permite calibrar la altura de instalación según la presencia de mascotas en el predio, evitando que su paso dispare la alarma. Este ajuste se complementa con un procesamiento de identificación por lógica difusa (fuzzy logic), orientado a reducir falsos positivos sin sacrificar sensibilidad ante una intrusión genuina. La óptica de la lente se ajusta en sentido vertical y horizontal, lo que agiliza el alineado en campo y mejora la precisión del punto de detección, un factor crítico en instalaciones donde el emisor y receptor quedan a 100 metros de distancia en exteriores.
En cuanto a especificaciones eléctricas, la barrera opera con alimentación DC 13.8~24V o AC 11~18V, con un consumo máximo de 65mA, cifras que facilitan su integración en paneles de alarma convencionales y fuentes compartidas con otros dispositivos perimetrales. La salida de alarma es configurable como N/O o N/C según la lógica del sistema de defensa al que se conecte, con capacidad de contacto de AC/DC 30V 0.5A máx. El ángulo de ajuste horizontal de hasta 180° y vertical de hasta 20° da margen para adaptar la cobertura a geometrías de terreno irregulares, algo común en perímetros reales que no son líneas rectas perfectas.
Construida en aluminio y PC (policarbonato), la carcasa está pensada para permanecer a la intemperie, con un rango de temperatura de trabajo de -25°C a +55°C que cubre tanto climas fríos como ambientes de alta exposición solar. Esta combinación de materiales y rango térmico es la que permite instalar el equipo en muros perimetrales, accesos exteriores o cercos de predios industriales sin que el desempeño del sensor se degrade con el tiempo o el clima.
En sistemas de seguridad perimetral, la barrera fotoeléctrica cumple un rol de primera línea: detecta la intrusión antes de que el intruso llegue a la puerta, ventana o zona protegida por el resto del sistema. Por eso trabaja en conjunto con paneles de alarma, centrales de intrusión y otros sensores de la línea SPTLINE, formando una capa de defensa perimetral coherente con el resto de la instalación.
Doble haz infrarrojo
La alarma se activa solo cuando ambos haces se interrumpen al mismo tiempo, lo que reduce falsas alarmas por objetos o animales pequeños.
Alcance de 100 metros en exterior
Pensada para cubrir perímetros amplios, cercas y accesos abiertos en una sola línea de detección.
Ajuste fino de instalación
Lente con ajuste horizontal y vertical, más calibración de altura para evitar disparos por mascotas, facilitan una puesta en marcha precisa en campo.
Especificaciones de ingeniería
Ingeniería certificada para proyectos críticos
En una barrera perimetral no hay margen para ambigüedad: debe distinguir una intrusión de un objeto que cruza por azar. SPTLINE diseña este tipo de sensores con anti-interferencia RFI/EMI, diagnóstico adaptativo y lógica de doble haz para que la primera línea de defensa de un perímetro responda con la misma consistencia en un día despejado que en condiciones climáticas adversas.


